29/11/09

Casualidades Vectorianas 11110

¿Qué hacías mujer de plástico
aquella noche entre mis manos frías?
Qué hacía yo más que congelar el infierno
en compañía tuya.
Y tú, bronceada en luna llena,
bailando en mis retinas, pasando por mi pecho
ese trozo de hielo que tienes como lengua.
Qué hacías delante mío mientras yo no estaba contigo
cuánto puede valer lo que escribo,
cuánto costó tu rutina, tus minutos, tu mala memoria,
cuánto pagaron por ti.

Espera un momento, ya lo recuerdo.
Fue mujer tu presencia una flor marchitándose,
regalo efímero, no tuyo sino de otros para quien lo escribe,
fuiste eso, un objeto, y perdona sí no me cuestiono
tu nombre ni tu edad, tampoco quiero saber
las connotaciones de un ‘buenas noches’.
Pero no puedo aceptar cómo pude estar inmóvil en tus ojos fijos.
Cómo pude tener las manos heladas sobre un monumento de barro,
de sentidos plásticos con reacciones previamente compradas,
ahora sí, no entiendo sobre qué ropas se derramó mi lujuria
pensando en la calidez de Otra.

09/11/09

Casualidades Vectorianas 11100

Vete mujer de mis caprichos
te derramas en mis ventanas
musa inmortal de agua salada
si no me tomas esta noche
no quiero saber ya del mañana.

Tómame y no me regreses nunca
no me digas que vuelva a casa
por que no tengo,
mi hogar está en ti.
y si lo único que encuentro
es tu fragilidad y mi soledad
maneja mi mente a galope
ya que no puedo con esto que
toma mi realidad.

Llévame a conocer lo que no se ve
maneja, maneja mi voluntad
tómame esta y otra y otra noche
no me dejes caer con vida
sin importar.

No es casualidad que siga aquí
frotándome las sienes
con la oscuridad iluminando
esta alma que por ti lucharía

hazlo cómo sea, dónde sea
pero hazlo por mi bien
¡Vete, vete, vete entonces!
Y si no volviera a ver tus ojos
te repito que no dudes
que una y mil veces te amé.

Ya sé que perdí el verso
pero no es algo relevante
que alguien se ocupe después
lo inútil es negar las heridas
de esos líos que versé.

Aquí abajo no hay oportunidades,
hasta la fecha sigo en la banca
conviviendo con las atrocidades
de esperar nunca decirte adiós
palabra que creí inexistente
obsoleta como mi tiempo
que cala fría en mis huesos.

08/11/09

Casualidades Vectorianas 11011

Sonidos tuyos encierran estas paredes
ladrillos desgastados de sentir
en mis entrañas los gritos de prisión
reviven lo nunca muerto.

Es un privilegio decirte
que por ti he envejecido
que tienes tu la edad
la edad de mi felicidad
felicidad nocturna
luna brillante en mi oscura noche
estrella fugaz en mi vida errante
muere conmigo y promete amarme.

Me desnudo escribiéndote
pintándote, componiéndote
fotografiándote, dibujándote
me desnudo entregándome.
Tú, arte, tú, hipnosis,
tú, yo, el universo.

La tierra, los mares, las aves
tus risas, los planetas,
las galaxias y tu mirada.
tus pensamientos, los de ellos
tu respiración y la música
la tabla periódica en tu cuerpo,
tus brazos y los puentes al cielo
las ideas, la creatividad y el infinito
mis sentimientos, la inmensidad
y el amor que por ti confieso.

La luz y la ceguera
el café matutino, el movimiento
las ciudades y el cigarro en tus labios
mis labios en el firmamento tuyo
las incógnitas, el sabor de tu sexo
las matemáticas y el clima
los caminos en el desierto
las piedras y tus palabras.
la sangre entre tus piernas
mis dedos y un teclado otra vez.
las fantasías y el golpe de la realidad.

Tu abandono, los espacios abiertos
la lluvia y el sufrimiento
por favor has que todo esto
encierre el universo en un sólo verso
porque cuando eso suceda
será por que la poesía ha muerto.

29/10/09

Casualidades Vectorianas 11010

Aparento caminar,
tú sabes que no lo hago sin ti
que es el mundo traidor
el cual avanza bajo mis pies
y quisiera en veces retroceder
llegar al día en que perdí.

Tiéndeme al bautizo de tus sabores
ocúltame entre sabanas de piel
esas que humedecidas de tus colores
reafirman mi existencia de miel

Tus olores que ciegamente me guían
por el detonante de tu cuerpo
los he adoptado como mi aliento,
y tú, textura de nata acostada en mi cama
Quédate conmigo hasta la madrugada.

Casualidades Vectorianas 11001

Te conocí y me arrepiento
te sueño despierta, despierto y te sueño
lo emocional lastima físicamente
sobre el pecho y la garganta siempre
miro hacia mi interior
te busco en los espíritus de mi memoria
y me doy cuenta que… aún me dueles.

Por instantes regreso al presente
manipulada por tu recuerdo preso
ese, tu mal entendimiento.
no vivo, te muero, lo juro y te quiero.

Me abro a ti, lluvia vacía de piel lunática
no puedo dejar de sentirte por dentro
aunque por fuera te mantengas lejos
sin ver ni oír más que tu mundo ciego.

Octubre no me sabe a ti
y te extrañaré más en noviembre
maldito octubre que muere
maldito el tiempo presente.

Cadenas que no suelto
hilos de marionetas libres
espero no haberte hecho mal
por arrancar raíces de semiología
dardos que en mi alma están
ya que enfrenté mi psicología
sólo por migajas de tu pan.

Mala actriz, tú, mala actriz
participe ausente con intelecto
no sé si sea malo o bueno
es cierto, voy lento y regreso.
y todas las noches me miento.

Te escapas de la causalidad
me evades sobria, me buscas ebria
muriéndote según tú, por irme.
no entiendo este juego de vida
¡Y maldita sea! Te espero.
¡Daniela, ya no puedo con esto!

01/10/09

Casualidades Vectorianas 11000

Me remontas al principio
cuando te vi el cuerpo de morado
entre pasillos y gente
en muros grises inventados.

Recuerdo los mareos jóvenes
tú entre ellos, sobresaliendo
y yo persiguiendo tu mirada
mientras untaba con alucinógenos
todos los cristales de mis alas.

Ya tenías olor, voz y dimensión
tu nombre retumbaba en todas partes
respiraba la presencia de tu ausencia
pero por supuesto que tú ni en cuenta.

Yo, con contracción de nervios,
terror en lengua, que me hicieron perder
ante un ojete, pendejo de mierda.
Sin embargo heme aquí, amándote
entre líneas vivas más que muertas,
en la lástima que no lo comprendas.

Por qué no matarme desde un principio,
es menos doloroso que la enfermedad,
me siento como un puto mimo sin voz
miserable, impotente y con ansiedad.

¡Sí! Tú fuiste DANIELA, eres y serás
mi propuesta de cambiar el mundo
colorearlo con tus sueños verdes
mientras me consagro a tus ojos nueces.

30/09/09

Casualidades Vectorianas 10111

Eres luna que no he visto en meses,
que te escondes con tus heridas siempre
regresa y pósate en mis noches,
en mis horizontes y cielos verdes
por que te hecho de menos y en veces,
con este otoño entrante y las hojas
que no quiero ver caer sin tus ojos mirándome,
sufro mientras me abren por dentro.

Vuelve luna a mi telón nocturno
platina mujer de piel en polvo
que desafías al aire a robarte,
maldita sea, no puedo ser tu soplo
por el cual tu piel hormiguea
y da vida a tu sueño roto.

29/09/09

Casualidades Vectorianas 10110

Pendiendo en un hilo que cuelga de tu voluntad
créeme, no es importante lo que pueda doler caer
sólo te pido que no me arrojes al aire
y me eches de tu vida por que es insoportable
seguir siendo marioneta que se ata a tus manos.
para que luego preguntes quién soy,
sí soy quien en versos pausados moriría a tu lado.

Luego entrego mi carne a los dioses que inventas
sólo por sacrificio y veneración a tus pupilas,
tragaluces que no me hacen caso,
fuego frío que me declara culpable,
de diferenciar una cosa de la otra,
por eso en cinco sentidos te digo que me ahogo
en tu imagen de leche, dátil, higo y mieles,

Pero sí bien es verdad absoluta que una nota
es un centímetro cúbico de tu piel,
orquesta visual de tu cuerpo, composición exquisita
que no se deja querer, que nada es antes
y todo esto se va en un eterno instante
en últimos respiros del suicida arte.

21/09/09

Casualidades Vectorianas 10100

Templanza del sueño, de un atmosférico imaginario,
inexistente ‘posible’ de un después tangencial.
Que mejor sería cobrarte el tiempo en el que no estuvimos.
Y si estás ausente dime en dónde para no estar allí.
Por que Yo, ególatra yo, que te quiero conmigo, en mi vida,
deseo saber cuantos de mis versos te llegan vivos.

Mas lamentablemente, para mi patética y pésima desgracia,
he descubierto que el vacío no es sólo la falta de algo
sino un todo de lo que pudiese haber.
Es así que lluvia soy, por que es hasta ahora que caigo como ella.
Por que es hoy cuando siento lo que ella siente al caer.
Tocar el suelo en un golpe opaco y derramarme sin control.
Por que somos gotas de nubes diferentes y distantes,
saberlo me hace más lluvia ser, por que es cuando mi alma
se cuela por las alcantarillas de tus manos
y siente cada fracción del dolor como un umbral que se atraviesa lento.

Desgraciado momento en el cual, esto se volvió parte de mí,
Como actitud y estilo de miserables que escribimos
el retrato de nuestras vidas en las malas poesías,
como prueba única de que el idioma no se equivoca y que,
Dolor se escribe con D mayúscula, con D de Daniela.
punto cardinal maldito faltante en mi brújula.

Aun así, dime si la luna alguna vez creyó en ti, por que nadie lo hizo
y nunca quisiste la mirada volver, en cambio estuve un paso adelante:
dude de tu palabra, y eso es más que no creer.

Pero si a esas vamos, tormentosa batalla que dentro de mí suscitas,
ya no quiero esperar a que, en mi océano hirviente
calmes las olas de mi muslo y entres,
pues no es sano que mi salud lleve tu nombre siempre.

No sé si esto es resignación, tantas veces intentándolo en vano
o es sólo que la realidad me toma del cuello.
Y así con la garganta deshecha una y mil veces,
por mi vida que es tuya y por estos dedos que
a despedirse de tu ser se niegan,
conectaré estos sentimientos cada vez que nos roce el viento.

01/09/09

Casualidades Vectorianas 10011

A Daniela,

Te busco en cada respiro
aunque ya se que habitas
en el verso de estos días
cuando mueres en mi olvido
maldita memoria la mía
la que te expulsa sin saber
que mi alma a ti se aferraría.

Necesito recordarte más seguido
lo intento pero me gana el viento
pero espero que el mismo viento
me lleve a ti, no a tu recuerdo.

Y no quiero que sólo seas eso,
una imagen en mi cabeza
por que cada segundo que pasa
respiro sin ti y mi vida es proeza
de seguir en pie entre la maleza.

Entonces tú, encanto frágil en el aire
susurro cálido de diciembre
yo, siempre yo, aquí
hipnotizada de tus bellos ojos
y tú tan ciega de las afueras.

Mira Daniela qué no ves
que llegaste con tus maletas
para hospedarte en mi mente
en mi memoria contradictoria
que no te borra del presente.

30/08/09

Ella, Tania [Última parte]

Poco a poco las cosas se fueron calmando, el ambiente dentro de la casa era distinto. Los días transcurrían. Pasó una semana y los estudios que le hice dieron resultados difíciles de interpretar sobre la actividad del cerebro de Tania. Esto preocupaba aún más a sus padres, pues todavía temían por la salud mental de su hija.
Pero una noche. La familia dormía cuando una luz del pasillo de las habitaciones se encendió, nadie se percató aun así estuviesen entreabiertas todas las puertas, y para no despertarla empujaron lentamente la del cuarto de Tania, era Antonio, quien se sentaba a la orilla de la cama de su enferma hija. Tania despertó mirando sus profundos y húmedos ojos, él le dijo que esto pronto acabaría, pero ella le pidió que se fuera, le expresó que él no era real y mucho menos su padre, únicamente vivía en su imaginación y no le ayudaba para intentar recuperar la memoria.
La conversación de Tania y nadie, despertaron a Jaime que inmediatamente corrió a la habitación de la joven. Tania escuchó que se aproximaba.
—¿Qué está pasando? —preguntó su padre mientras encendía la luz.
—¿Qué está pasando? —preguntó el otro al mismo tiempo.
—¡Es él! —respondió Tania mientras señalaba a Antonio.

Sus dos papás se dieron cuenta que era otro más de sus delirios y se acercaron para calmarla.
—¡Es qué no entiendes! —Dijo Tania a Jaime—, está aquí.
—¿Quién?— Respondieron los dos.

Tania lloraba inconsolable aferrándose a Jaime y esquivando a Antonio. Ella miraba a los dos tan reales, pero entre ellos no se podían ver, ni oír y mucho menos sentirse.
Ambos la tomaron de los brazos, formando una extraña fusión que únicamente Tania era capaz de ver.
—Hija… —dijeron simultáneamente mientras lloraban.
—… yo soy tu papá, Jaime no es real y he estado contigo en todo momento.
—… soy tu papá, Antonio no existe.

Antonio notó en los ojos de su hija que está se desvanecía, Desapareció Antonio de la vista de la joven y quedaron Jaime y ella abrazados a un costado de la cama mientras sollozaba. Pero Antonio miraba la palidez de su hija y como se iba de la realidad, en pie la seguía tomando de los brazos, el corazón de Tania latía aceleradamente que no le dejaba tomar aire. Antonio la dirigió a la cama.
—¡Despierta! ¡No te vayas! Otra vez no, por favor—le suplicó.

‘Esto pronto terminará’ le repetía Jaime a la joven mientras permanecían en el suelo abrazados. En ese momento Jaime desapareció y Tania se vio acostada en la cama mientras Antonio se ahogaba en su propio llanto.

Dos días después fue el funeral.

La esposa de Antonio había muerto siete años atrás en las mismas circunstancias que su hija, una extraña enfermedad mental hereditaria donde el enfermo construye una ‘realidad’ que alterna con la suya.

FIN

29/08/09

Casualidades Vectorianas 10010

Presa de los detalles mínimos.
Perfeccionista asqueada y de diálogos breves.
Maldita broma, sarcasmo de nuestra vida.
¿Qué cosa quieres que diga? ¿Qué eres muda?
Pero que tu cuerpo es el lenguaje puro de los sordos
y el libro cerrado de mis manos ciegas.

Te puedo decir que éste instante es un final provisional
Que el pasado es el inicio y el futuro muere
mientras lees lo que te escribo.
¿Cuán longevo será este sentimiento mío?
Entonces si el futuro muere, muere conmigo
porque casualidad es conocernos en espacios diferentes.
Tiempo acelerado el tuyo que no alcanzo.

Te puedo decir también, que me dedico a reproducir
los sonidos de la melódica composición que forman
tu ser virginal,
y mis versos incoherentes, esclavos de tu ente
que tan ansiosos vibran por matar a la rima
¡Qué muera! ¡Qué vivas tú! ¡Viva mi muerte!
¿Ya viste como la rima es más fuerte?

Pero ese no es el punto, ya no es lo que digo en mis versos
sino porque lo hago autómata de mis deseos
y suelo cuestionarme qué tan invisible eres,
con qué códigos llegas a mí, qué es lo que tus píxeles me dan
por eso me pregunto siempre: ¿¡Dónde estás cuando no estás!?

28/08/09

Ella, Tania [3ra. parte]

Esa noche, Antonio veía el noticiero en la única televisión de la casa, en la sala. Su hija le observaba, ésta se acercó lentamente temiendo que fuera irreal como las otras veces, pero Antonio seguía allí sentado, escuchando atento los crímenes de la semana. No se percataba de que su hija estaba a unos pasos, hasta que la contenida respiración y un llanto silencioso le hicieron voltear. Se levantó dirigiéndose a ella y le preguntó con su peculiar voz grave por qué lloraba, pero Tania no pudo responder, simplemente lo abrazó por un largo rato. Sintiendo la suavidad de su camisa y la robustez de su cuerpo. Durante varias noches se repitió esta escena, platicaban la mayor parte del tiempo hasta que uno de los dos se iba a descansar. La joven le hablaba de Jaime y su esposa, de lo confuso de la situación y Antonio sólo la consolaba diciéndole que las cosas se arreglarían.
Las ilusiones de Tania le iban apaciguando ¿o exaltando? ¿Qué era verdad y qué no? existía acaso diferencia? Una tarde desayunando en el patio trasero de su casa, un niño saltó la cerca en busca de un avión a escala que había caído entre los arbustos, se llamaba Santiago, probablemente tuviese escasos seis años, vestía unos pantalones azules y una camisa blanca desarrugada y manchada de lodo como sí acabara de salir de la escuela después haber jugado fútbol con sus amigos. Tania le ayudó a buscar el avión a pesar de que una de las ramas le rasgó el brazo, hiriéndole levemente. El cielo comenzaba a nublarse, recientemente se pronosticaron lluvias para el fin de semana y era jueves. Santiago, el niño, tenía que irse poniendo el pretexto absurdo de que su mamá le prohibía salir en días de lluvia por miedo a las tormentas eléctricas… no era tormenta eléctrica… como sea, dejó su avión atorado entre la frondosidad de los arbustos y se fue, Tania sin embargo no desistió a dejar allí el juguete, logró sacarlo, pues cayó en la cuenta de que ese niño podía resolverle muchas dudas ayudándole a entender lo que estaba pasando.
Esperó a que cesara la lluvia, más o menos como en la tarde fue a buscar al niño, le vio jugando por una ventana. Desde fuera le hizo señas para que éste volviera, y luego cuando el niño lo hizo, ella le mostró el avión como dándole a entender que se lo traía de vuelta. Santiago salió de la casa, Tania le entregó el juguete.

—¿Sabes quién soy? ¿Me has visto otras veces? —preguntó Tania al niño.
—Sí, vives en esa casa —señaló con el dedo.
—¿Pero desde cuándo? Ayúdame necesito saber.
—No sé, tu mamá le contó a la mía que habías tenido un accidente, pero no sé… nunca te había visto.

La maraña de sus pensamientos se agigantaba, la confusión se expandía como una nube oscura y densa en el cielo de su mente. No podía huir de todo aquello, a dónde iría. La culpa le podía consumir, una culpa irrazonable, se preguntó que fue lo ocurrido, ¿un accidente automovilístico? pero si no recordaba que había hecho antes, ni porqué lo tuvo.

Jaime seguía incrédulo al desequilibrio mental de su hija, también comenzó a dudar de que fuera un invento, es por eso que esa tarde condujo hasta Meste con el fin de hablar con la directora del orfanato y averiguar quiénes fueron los padres de Tania, pues su esposa y él no conocieron hasta entonces los nombres de Jude y Antonio.
El orfanatorio de Meste era un viejo edificio de los tiempos de la Colonia, y un grueso y alto portón de madera daba seguridad en el interior, ya que siempre se mantenía cerrado, Jaime tocó varias veces, su fuerza apenas penetraba como un ligero eco en la madera. El portero abrió y le hizo pasar desconfiado, pues Jaime no tenía ninguna cita previa para hablar con la directora, una vez dentro de la institución una de las empleadas le llevó hasta una sala donde debía esperar un rato. Después de media hora, otra empleada apareció y lo hizo pasar a la oficina de la directora. La señora Orozco lucía igual que hace veinte años, leves cambios presentaba, Jaime burlesco pensó que se trataba de esos vampiros que absorben energía de los demás humanos para sentirse jóvenes y vigorosos, como ella siempre estaba rodeada de puros niños, podrían ser ellos su fuente de alimento energético. Como sea, la señora Orozco invitó a Jaime a tomar asiento, no había olvidado su rostro aún a dos décadas de la adopción, éste inmediatamente le hizo saber las intenciones de su visita. Orozco le llevó a los archivos y juntos buscaron el expediente de Tania. Y después de varias horas dieron con él, Antonio y Jude Cervantes habían sido sus padres biológicos. Jaime no lo podía creer, cómo Tania había obtenido tal información. Si nunca se le dijo que era adoptada. Aunque él pidió una copia de dicho documento la directora se negó diciendo que lo más importante para la seguridad de la institución era guardar la confidencialidad de todos los documentos de los niños.
Cuando Jaime llegó a casa, inmediatamente fue a contarle lo sucedido a Sara, los dos discutieron durante horas la decisión de hablar con Tania. Más tarde, atemorizados por los posibles fantasmas de Antonio y Jude, decidieron aclarar la situación con su hija, aunque luego Tania recordara que, Jude había muerto a pesar de tener marcados recuerdos de infancia vividos a su lado. Pero Antonio, qué estaba pasando con él, si falleció al mismo tiempo que Jude cuando Tania era una recién nacida.
Le explicaron lo del fallecimiento de sus padres biológicos, la adopción y sus primeros años de su nueva vida, la única que tuvo; la joven quedó convencida de aquello, era más lógico para su tranquilidad y entendimiento, y puso todo de su parte por tratar de recuperar la memoria, por supuesto que Jaime y Sara no le dijeron toda la verdad sobre el matrimonio Cervantes, le inventaron a estos, otros nombres en el momento en que su hija lo pregunto. No podían apostarle a la verdad tal cual, pues sería darle cuerda de veracidad a sus delirios y de eso no se trataba. Continuará…

27/08/09

Casualidades Vectorianas 10001

¿Y ahora?
Qué vendrás a llevarte de mí
con qué cosa nueva saldrás,
si cada vez que amanece
tu voluntad suele cambiar.

Qué idea te asaltó hoy
qué suspiro mío paralizarás
si me intriga tu entusiasmo
es porque algo cambiarás.

Pero un día de estos ataré
mi dulce poetiza nocturna
la luna a tu muñeca y te diré
que el sol ya nunca saldrá

Aunque creo cruel quizás
separar a dos astros amantes
por este maldito vértigo que
me produce esta noche amarte.

Pero es que eres niña hermosa
de excitación muy cambiante
de allí mi miedo a tu decisión
cuando llega la mañana entrante.

26/08/09

Ella, Tania [2da. parte]

Llegaron a casa y para su esperanza ésta era tal cual como Tania la recordaba, una gran casa azul con muchas ventanas y un buzón blanco a la entrada del patio, se alegró de haber llegado porque por unos momentos pensó que todo había sido una broma de mal gusto de estos señores que decían ser sus padres, y ahora, ahora todo volvería a hacer como antes. Pero había algo raro con sus vecinos, algo que no cuadraba, no eran los mismos. Su vecina de al lado, la que recordaba, era una anciana con un criadero de canarios en el jardín, la vecina de ahora se trataba de una joven, probablemente empresaria por su vestimenta formal y elegante; en la casa del otro lado vivía una familia con dos niños pequeños, cuando antes, en esa misma casa habitaba un matrimonio maduro y olvidado por sus hijos.
Esos extraños cambios de sus vecinos, le confundían haciéndole dudar de la veracidad de sus propios recuerdos. Entró a la casa, un silencio se mantuvo en el ambiente, todo era igual, absolutamente todo, los decorados eran los mismos, el papel tapiz color perla de las paredes de la sala seguía siendo el mismo papel tapiz color perla, los manteles tejidos a crochet sobre la mesita de centro, el sofá de seda y el televisor de cuatro patas eran los mismos. Tania subió a su habitación sin ningún problema de orientación, lo que para sus padres fue como un falso alivio, pero al final de cuentas alivio de que su hija poco a poco iría recobrando la memoria.
Pasaron la primera noche, el segundo día, la segunda noche y el tercer día, esa mañana la joven terminando de tender su cama se dedicó a limpiar cuidadosamente su colección de muñecas de porcelana que, según ella habían sido parte de la herencia que le dejó su abuela. Pero recordar lo que jamás pasó no tiene caso, decía a si misma, quién actuó en mis recuerdos falsos si nunca sucedieron, dónde estuve en la vida que no recuerdo haber vivido.

Comenzaba a resignarse y, mientras continuaba limpiando sus muñecas escuchó la llegada de un auto. Observó a través de la transparencia de las cortinas y tuvo la idea de que el hombre alto y de nariz aguileña que bajaba del auto era su padre, no Jaime sino Antonio, el de sus recuerdos, Abrió la ventana apresuradamente para cerciorarse de que se trataba de él, y en efecto, notó que se trataba de su papá cuando éste le saludó elevando ligeramente el brazo como solía hacerlo; ‘siempre tuve la razón’ gritó Tania, salió de su pieza y bajó corriendo las escaleras dirigiéndose a abrirle la puerta a su padre, sin embargo se desilusionó totalmente porque el hombre que cruzaba la puerta era Jaime y no Antonio.
—¿Y mi papá? —Tania preguntó agitada.
—Aquí estoy— contestó Jaime.
—No, tú no, mi papá, Antonio —cuando dijo esto hizo a un lado a Jaime y salió al patio—, ¡Aquí estaba!
—Entra a la casa por favor —sugirió Jaime tomándola de los brazos.
—¡Bajó de su auto! ¡De ese auto mira! —apuntó Tania al carro de Jaime.

Intentaron tranquilizarla pero Tania logró zafarse de ellos y se encerró en su cuarto. La desesperación le consumía formando una gran bola en su garganta que le obligaba a respirar honda y pausadamente, ni ella misma sabía lo que estaba sucediendo; Jaime tocaba insistente la puerta, y Tania buscaba entre las cosas de su closet el álbum familiar, una supuesta carpeta azul de gran grosor que, contenía las fotos de cada una de las vacaciones y cumpleaños de Tania con sus padres Jude y Antonio. Tenía que estar ese álbum por algún lado, y si no lo estaba, la mente de ella podría hacerlo surgir de la nada.
Ya oscureciendo, luego de casi desordenar la habitación entera, el álbum apareció bajo la cama. Tania buscó sus fotos, la de sus padres, las encontró, las viró para ver las fechas y las más recientes databan de seis meses atrás en las vacaciones a San Francisco con su papá. Ahora Tania tenía pruebas, algo que justificase que no había perdido la cordura.
Cogió algunas y se dispuso a bajar buscando a Jaime y a Sara, los halló cenando en el comedor, pero la joven decidió conservar la excitación que le provocaba tener por fin pruebas contra la broma que le estaban jugando.
—Pensamos que no bajarías a cenar —dijo Sara—, enseguida te sirvo.
Tania no contestó y sólamente tomo asiento mientras guardaba entre su bata las fotografías.
Jaime se dedicó a ignorarla.
Comían los tres en silencio, pero a mitad de la cena, mostrando calma, la joven interrumpió preguntando:
—¿Cuánto les pagan?
Ni Jaime ni Jude respondieron.
—¿Exijo una respuesta? Porque necesito saber qué hicieron con mis padres, porqué me hacen…
—Ya basta, por favor —pidió Jaime.
—¡No puedo! Necesito saber qué es lo que está pasando, ustedes son actores y quiero saber quién los contrató y por qué.
—¡Basta! —gritó Jaime molesto retirándose de la mesa.
Tania se levantó alzándo la voz y mostrándole las fotografías.
—¡Mira, ellos son mis padres!
Jaime se acercó a ella y furioso tomó las fotografías, apenas las miró cuando se las arrojó a Tania en la cara, “¡Esos somos nosotros, tu madre y yo, entiéndelo!; ¡No es cierto! Gritó Tania volviendo a ver las fotografías, en ellas aparecían Jaime, Sara y ella en el mirador del Golden Gate. Pero ella se negaba a aceptarlo, quizás los ojos le mentían, quizás sí estaba perdiendo la razón. Jaime le cogió entonces de una de las muñecas y casi arrastrándola le llevó a recorrer la sala y los pasillos de la casa, le obligó a mirar uno a uno los portarretratos que colgaban de las paredes. Esas imágenes, esos retratos que se reían de ella como si fuese un tour de burlas. Momentos después Tania se desplomó a los pies de la escalera.
Continuará...

25/08/09

Casualidades Vectorianas 10000

Camino por ti en la oscuridad
luz que no penetra mi razón
y sin querer saber nada, te vas,
te sumerges en un pantano
lago que te ignora, no se inmuta
y de ti él no hace preguntas.

Mujer que hierve las aguas
evaporando mis males
robándome del pecho
el aire de una ciudad vana
llena de vómitos poéticos
e insultos líricos malhechos.

Ahorita, en este momento
me encuentro mirándote
en los limites del espacio
donde sin poder cruzar
me encojo en mi misma
quedándome todo grande
para llegar a tu lado y estar

Con tu cercana presencia
qué no haría yo por entrar
en tu bella pupila abismal,
disimulo de ti la reverencia
a tu alma, poema viviente
que hace arder por dentro
la ansia de esto, mi vientre.

24/08/09

Ella, Tania [1ra. parte]

Imagina un pasillo largo y ancho ¿Ya? Bien, ahora imagina que las paredes son blancas, el techo es alto y el piso está perfectamente encerado.
Escucha la débil alarma de su Casio que lo despertó en la madrugada, los pasillos del hospital eran fríos y los asientos de espera incómodos. No volvió a concebir el sueño hasta los primeros rayos del sol, justo cuando las enfermeras y demás empleados comenzaban a llegar y transitaban de un lado a otro, haciendo ruido con carritos de aseo o riéndose con cualquier chascarrillo que les recordara la farra de la noche pasada.
Un sabor amargo mezclado con su escasa saliva le retorcía la lengua, se frotaba las manos constantemente, quizás por preocupación o por el frío del hospital. —En este punto seguiré el relato tal cómo me lo contaron después, independientemente de que sea verídico o no—, su esposa se aproximaba por el corredor cuando él se apoyaba contra la puerta de la habitación de Tania, su hija, quien algunos días atrás había sufrido la volcadura de su auto por exceso de velocidad.
Su esposa lo alcanzó y entraron juntos al cuarto, Tania permanecía todavía bajo los efectos sedativos de la operación quirúrgica que se le hizo para reconstruirle una cuarta parte del rostro, la cual comprendía la ceja izquierda y la mitad de la frente. Pero eso no era realmente lo importante, no, sino el golpe que había sufrido en la cabeza a causa del accidente.
Horas después Tania despertó desorientada, estaba confundida por no saber que sucedía, de repente vio un catéter insertado en uno de sus brazos y se sobresaltó por la impresión, para su fortuna el Dr. Costa, el médico que le estaba atendiendo, o sea yo, me encontraba muy cerca de ella y conseguí tranquilizarle un poco, explicándole lo que había ocurrido. Tania pidió ver a sus padres inmediatamente, por lo que me asomé al pasillo haciéndoles una seña a los dos, pero cuando estos pasaron, su hija los desconoció al instante.
—Pero hija, somos nosotros, tus padres —rogó Sara
—Lo siento pero no sé quienes son ustedes, mi madre se llama Jude y mi padre Antonio.

Ante esto, Tania cayó en un estado histérico y en un intento fallido se levantó de la cama para pretender huir pero sus padres y yo la sujetamos, mientras forcejeábamos con ella, su mamá llamó rápidamente a una enfermera a petición mía, Sonia, la enfermera, trajo consigo unos sedantes que inyectó en el tubo del catéter, minutos después Tania volvía a dormir, pero esta vez en contra de su voluntad y a causa de la amnesia que había sufrido.
En el pasillo del hospital, sus padres se encontraban desconcertados por la reacción de Tania, su única hija, tanto que habían vuelto a recordar la llamada que hace más de veinte años recibieron por parte de la directora del orfanato de Meste, avisándoles que una recién nacida había llegado a la institución; en ese tiempo el matrimonio ya se encontraba cansado después de varios años intentando tener hijos, hasta que comenzaron a ceder por la opción de adoptar un bebé, fue entonces cuando Jaime hizo contacto con el orfanato de Meste, una ciudad vecina a Lorigan, la cual visitaron un noviembre después de salir del trabajo.
Fueron atendidos personalmente por la señora Orozco, la directora, ella personalmente les mostró a la niña, quien unas cuantas semanas atrás había quedado huérfana luego de que sus padres murieran en un trágico accidente automovilístico. Inmediatamente el matrimonio sintió una conexión especial con la bebé, como lo sentirían unos padres biológicos en el nacimiento de su hijo; esto los movió a agilizar los trámites de adopción lo más pronto posible y poco tiempo después ya tenían a la nueva miembro de la familia en casa.
Lo anterior fue explicado a Tania ya en casa, posteriormente a la intensificación de las crisis de histeria y paranoia, pues sus padres consideraron anormal que la amnesia sufrida por su hija no terminara luego de más de una semana de inadaptación y delirios graduales; mientras tanto, Sara y Jaime permanecían desconcertados en el pasillo del hospital.
A los días, les hice saber a sus padres, que Tania ya estaba físicamente lista para ser dada de alta, pero que aun así, en un par de semanas le haría un electroencefalograma para tratar su confusión y la pérdida de memoria que presentaba.

En el trayecto a casa, asomándose de su caja pensativa miró por la ventana del auto; reconoció cada detalle del camino, el estacionamiento del autocine, lugar que todavía no visitaba, la oficina de correos que, por primera vez no se le veía obsoleta, la vieja estación del tren y el Pop’s Mart, uno de esos lugares donde tenía recuerdos de su infancia, se miraba en el pasillo de detergentes, con ese olor a cloro y baño limpio que lo caracteriza, ella, pequeña, sentada sobre el carrito de supermercado que era empujado por su mamá, pero su mamá no era la mujer que ahora iba sentada en el asiento del copiloto del auto rumbo a su casa; su mamá, la que recordaba, era una mujer menuda y bajita, con un rizado cabello oscuro hasta los hombros. “mi madre no puede ser ella” se repetía mentalmente.

Continuará…


23/08/09

Casualidades Vectorianas 1111

¿Dónde está mi mente?
sino escoltando tu viento,
camuflada en tu sombra,
en las orillas de tu cuerpo,
donde la luz dibuja tu contorno
y te desprende del cielo.

La pregunta mejor sería:
¿dónde tienes a mi mente
en este preciso momento?
vicisitudes que me deparan
si es que sigo aquí, así,
sin dormir esperando la palabra
que en tu interior has guardado
respuesta que has desperdiciado
y que ya en mi turno al aire
ahora para mí la olvidas.

¿Dime si aún sigo en desventaja?
en esa tu ciega y sorda balanza
¡Dime si aún sigo perdiendo yo!
¿Dime Daniela si mi eco no llega a ti?
cada vez que te confieso que esto
me quema hasta la garganta.

21/08/09

Casualidades Vectorianas 1110

Ven y tiembla delante
desaparece ante las raíces
huye inmadurez de su torpeza
dejando descansar en mi regazo
su aire tenue que embelesa.

Si no eres tú, entonces quién
gota de petróleo en su cabeza
en sus ideas, tormentas que pesan
como la tierra en nuestros hombros
que, jorobados esclavos tuyos abrazan
la vida que da vida a la mía.

Y te veo a través de ella
burlándote de mi presencia
me desafías en sus sueños
y yo la sigo viendo bella
aunque estés tú convertida
en manifestación de su esencia,
eres también parte inservible
oscuridad que me hace quererla.

19/08/09

Casualidades Vectorianas 1101

Déjame respirar en breves ratos
necesitaré un poco de aire
con el cual llenar tus pulmones
niña dulce por qué te ahogas
en el mar que lleva tu nombre.

Mientras yo aquí, sin brazos
intento nadar en tus adentros
utilizo mis palabras como remos
en éste tu océano espeso,
ya que no entiendo nada de esto,
¡¿Cómo es posible que tus ojos miel
se enrojezcan con la sal de ayer?!

17/08/09

Casualidades Vectorianas 1100

Más no se me ocurre
que no esté dicho ya
ni en el más rico dialecto
existe alguna referencia a ti
reina de los vientos sureños.

Te extraño como no tienes idea
tú, presente de mi pasado
espejo sublime de un holocausto
muero despacio buscando atajos
para llegar y quedarme en tus manos.

Espina en mi cerebro de gelatina
ícono de mis sentimientos
tempestad saciada con morfina
deseo mezclarme en sangre y hierro
y de tus venas escapar no quiero.

Ser simbióticamente de tu vida
y nunca desperdiciar tu llanto
veneno que nadie merece
ni de la tierra el ser más genuino
que pueda despertar encanto.

06/08/09

Casualidades Vectorianas 1011

Eres niña, efecto taciturno de media noche
de abiertas pupilas sobre el firmamento
increíble ser presa en tus adentros
prisión que no pesa en soledad contigo
flor con miedo y flor de fuego
y yo pistilo de cera carente de ego.

Tú mil veces tú, pensamiento cíclico
remedio para mis ojos tristes
jarabe dulce para mi lengua muerta
misteriosa mujer que nadie conoce
por que cuando tocan a tu puerta
distintas versiones de tu vida inventas.

Inquilina que permanece errante
de viaje siempre interminable
sin escala y sin destino a mí,
estancia inquieta de luz
similitud de la gloria lejana
tan imposible y tan cercana
estoy fuera de tu vida arcana.

Partida de ajedrez sin resolver
mi anhelo durante meses
obsesión, gripe y delirio
impaciente posta retenida
sonambulismo y sueño fortuito
por tus labios de óleo he sufrido.

04/08/09

Casualidades Vectorianas 1010

Quiero que te derrumbes
cuando las raíces te asfixien
y que dejes caer los brazos
cansados lazos sin nudo
quiero que cruzando las tinieblas
tus piernas se doblen por la pena
también que llores con las luces
de las verdades ajenas.

Borrarte de los retratos de penumbra
bocetos de una soledad perpleja
¡por supuesto que quiero eso!
que si te vas a derrumbar
no lo pienses, no tengas miedo
solo déjate vencer, déjate caer
por que me mantendré bajo de ti
tendida en el espacio, suspendida
con mis brazos quemándose
y con mi cuerpo esperanzado
por recibirte sobre mí.

22/07/09

Resignación Cíclica

¡Bienvenido sea! Déjeme presentarme, aunque no tengo nombre o no recuerdo cual era sí puedo decirle que he estado en esta celda por muchos años, tantos que ya perdí la noción del tiempo y la razón que me hacía esperar. Es muy probable que usted, amigo y nuevo compañero lea esta carta sin haberme conocido en vida, pero no se preocupe, no será el único, a mi también me pasó, a todos aquí nos pasó.
Le daré un consejo: no se asuste, por favor no lo haga… cálmese y sostenga bien la llama que utiliza para leer esto, ahora respire profundo e ilumine su costado derecho… lo ve.
¡Gusto en conocerlo! Ese soy yo, el cadáver que está sentado a su lado sin una oreja, un consejo más: cuídese de las ratas cuando duerma, puede que le muerdan una oreja o la nariz.
Bien ya nos conocemos, o usted a mí, ¡que más da! En el talón del pie tengo inscrito el año en el que me encarcelaron, soy del 1628, según mis cálculos usted ha de ser del 1654 —pero eso usted ya lo sabe—, mira al hombre que está acostado a mi lado derecho, era un italiano, él es de 1602 y tiene una cuchara en una mano, no trate de excavar porque ya lo intenté y no se puede, mejor revise los bolsillos del italiano y si conoce el idioma se va a dar cuenta de algo…
Seguro ya leyó la carta de mi amigo, éste me da la bienvenida y me habla del compañero que tiene a la derecha, un pirata capturado en el 1576.
Busque en la ropa del pescador la carta de bienvenida y la información del esqueleto que le continúa por la derecha, después así sucesivamente se va leyendo las cartas de cada uno de nosotros y sumando veintiséis años de antigüedad a cada cadáver. Somos hasta el momento doce y con usted se cierra el círculo del calabozo. Ya no es necesario que escriba lo suyo, pues aunque en un futuro después de su llegada entrase otra persona no podría leer su carta, porque no existe, ya que usted se demoró bastante tiempo en leer a todos y la llama que le dieron al entrar está por terminar y como es costumbre para todos los que estamos aquí, morirá pronto de frío.

21/07/09

Casualidades Vectorianas 1001

Reproducir los sonidos de tu mente
como himnos de una batalla
en mi lucha por los campos de estrellas
pertenecer, buscarte, alucinándote,
imaginándote, recreándote detrás del iris
prisión de tu luz mimetizada con el sol.

Vivo con una inteligente palpitación
imprudencia mortal que me sumerge
en una paralizante cárcel mental
en mitad de un desierto asfixiante
la ansiedad quemando en los dedos
y el tiempo burlándose en mi cara.

En esta proposición sin respuesta,
solicitud en lista de espera
te dejaré las puertas abiertas
asimismo todas las ventanas
por si un día de estos afuera
te quieres asomar.
o por si un día de estos afuera
tú deseas entrar.

Te dibujaba en las esquinas
de una ciudad en mi cabeza
y con las olas del aire
te respiraba a la distancia
te guardaba en mis pulmones
luego mi vida se volvía de ti.

Sin intención alguna germinó
mi inspiración y mi obsesión
flores de tu dulce encanto
advertencias de mi espera
ante mi terca promesa
pero algún día, sin saber porqué
perderé tus pasos, tus huellas
y volveré a encontrarte
tú en un mundo y yo en otro
aun así estoy casi segura
que para aquel entonces
algo sucederá y volveré a amarte.

18/07/09

Casualidades Vectorianas 1000

¿Puede a caso un poema desbaratarte?
¿Derrumbar una estructura onírica?
disipación de caminos correctos
diafanidad oscura maltrecha
que es desviación de los pensamientos.

¿Pueden a caso mis manos pintarse de rojo?
mis ojos y letras vestirse de odio
¿Puedes percibir que esto no es normal?
Escupir maldiciones con versos malsanos
¿Puedo decir que lamentó el haberte conocido?
y que hoy deseo soplar de tu mente su arena.

Hacer añicos su existencia
ya que opacó la mía a través de ti
intercambiarle por unos momentos
frustraciones, que sufra de lo que sufro
lo que me pudre y cercena por dentro
para que muera de lo que muero.
para que sienta lo que yo siento.

Regresarlo a su infierno de ‘gloria’
por que vino a meterse en el equivocado
en uno en el que puede que ya no vea ni oiga
y en el que se arrepentirá de no haber valorado
a quien por tantos meses he amado.

16/07/09

Casualidades Vectorianas 111

Sinónimo de un concepto universal
palabra exacta inexistente
de adjetivo mudo expresivo
que capaz soy de agotar los idiomas
para describirte y encontrarte en ellos
mas aun así no me alcanzarían
por que únicamente es algo que siento.

Y traducirte no funciona
nuestra lucidez languidece
e inefablemente me paro aquí
en la línea de la media vida
gastando casi todos mis cerillos
para lograr por dentro incendiarte
al remanso de la desnudez intensa.
pues eres Daniela a todo esto
numen en mi percepción del arte,
y deidad de consagración inmensa.

13/07/09

Alguien, siempre

Esta es la continuación que hice de un texto de Alejandro Páez Varela publicado el domingo pasado en la revista Día Siete.

Alguien tiene siempre algo que decir sobre… la música de The Beatles, el estilo de Tim Burton, las galletas oreo que ensucian los dientes o las galletas de higo que cuestan 99c en las tiendas de chinos, el asesinato de Luis Donaldo Colosio, la patente del himno nacional, la cienciología, la librería Gandhi, Gandhi, los autorretratos de van Gogh o el parpado caído de Paris Hilton.

Siempre habrá alguien fanático a youtube, al porno o a myspace, y el cual pensará que los tres están hechos para lo mismo y que nadie se ha dado cuenta de ello, siempre existirá alguien que pregunte por qué en el sushi te dan palillos ‘chinos’ y no ‘japoneses’ y lo mismo aplica para los demás platillos orientales, alguien que te hablará de la influenza o de las ventajas conformistas de ser empleado de Elba Esther Gordillo, de las elecciones pasadas, 2 de octubre no se olvida, Welcome to Tijuana y a Mexicali que se lo lleve la chingada, la chingada, Dios ha muerto, el existencialismo, Durkheim y el suicidio, alguien que opine que el Colegio Calmecac o el CETYS apestan y otros que digan que allí vivieron sus mejores años.

Alguien siempre sabe que la tabla del 7 es la más difícil de aprender, que los números primos no tienen ningún parentesco y que nadie ha terminado de decir completamente el numero Pi; alguien siempre mencionará algo del fin del mundo, de las teorías de conspiración, de la virginidad, de los anuncios de coca-cola cuando va al cine, de las playas nudistas, de Harry Potter, del matrimonio gay y la propuesta 8, de cómo saber quién te eliminó del Messenger y la ventaja obsesiva de los historiales de conversación; siempre alguien sabe que después de las 10 de la noche en los canales del Golden pasan películas porno, y que las pelis porno se tienen que ver con el volumen bajito por si alguien se acerca cambiarle en putisa, de la pizza de Costco, los tacos del Jack in the box, de los sinaloenses, alguien siempre será el que finge no estar en casa cuando tocan a la puerta los testigos de Jehová, el que no comprende el sábado de los adventistas, el que no le alcanzan los dedos para contar cuantos Alejandros y Alejandras ha conocido en su vida, el que dice que el fútbol es para nacos y cuando llega el mundial se convierte en un orangután más del montón.

Siempre hay alguien que te dice que no pasa nada mientras todo a tu alrededor te sacude como cataclismo, el que te espera en vano o el que nunca llega, el que titubea ante una multitud y el que titubea ante ti. Alguien que siempre sabe que hacer contigo y si no, espontáneamente inventará algo. Pero siempre de los siempres existirá alguien.

06/07/09

Casualidades Vectorianas 110



a Daniela


Desearía correr hacia ti
contarte que se ha vuelto un infierno
desaparecer de tu memoria

Desearía correr hacia ti
mostrarte las llagas de mi piel
que se han hecho por tu indiferencia

Desearía correr hacia ti
decirte que en julio recorro enero
debido a que no te veo

Desearía correr hacia ti
confesarte lo que no se confiesa
cuando se sufre por alguien

Desearía correr hacia ti
pronunciarte con ayuda del aire
para sentir el soplo de tu vida

Desearía correr hacia ti
leerte en cada verso del mundo
antes de que este desaparezca

Desearía correr hacia ti
verte con mi corazón desnudo
solo para que sepas que te amo

Desearía correr hacia ti
ponerte como dueña de mis poemas
hasta ahora tristes relatos de agonía

Desearía correr hacia ti
respirarte por todos tus caminos
y sin brújula dar contigo

Desearía correr hacia ti
contemplarte ya no en un sueño
sino en un amanecer inmortal

Desearía correr hacia ti
encontrarte entre la gente
sin casualidad alguna

Desearía correr hacia ti
abrazarte como el mar a la tierra
no importa si se fundió la luna llena

Desearía correr hacia ti
amarte hasta con mis células
mientras envejezco en tu abrazo

Desearía correr hacia ti
entregarte mi futuro en blanco
para que lo escribas con tu poesía

Desearía correr hacia ti
confundirte con el cielo
ser quien cuida de tu vuelo

Desearía correr hacia ti
desafiarte a no quererme
y esperar mi derrota

Desearía correr hacia ti
mantenerte de principio a fin
muriendo por mí

Desearía correr hacia ti
dejarte de mí necesidad
cambiar los cauces de tu río

Desearía correr hacia ti
enloquecerte con mis manías
claridad de las locuras

Desearía correr hacia ti
llevarte tatuada por dentro
para convertirme en tu inverso

Desearía correr hacia ti
escucharte pronunciar mi nombre
cada vez que te diga que me voy

Desearía correr hacia ti
cansarte de mí
mientras juegas a enamorarte

Desearía que algún día corrieras hacia mí
como sin pensarlo lo haría yo por ti.




26/06/09

Casualidades Vectorianas 101

Jorge Luis Borges: "Zahir, en árabe, quiere decir notorio, visible; en tal sentido, es uno de los noventa y nueve nombres de Dios".
"Zahir is a person or an object that has the power to create an obsession in everyone who sees it, so that the affected person perceives less and less of reality and more and more of the Zahir, at first only while asleep, then at all times".

Esto es confuso
diafanidad oscura
fragilidad obtusa
de sonidos, de imágenes
de ideas que se esfuman
que te dejan sola
provocando un alto vacío
para luego penetrar
en los espacios de mi mente.

Polilla de mi memoria
ácido dulce en comisuras
y tú, tranquilidad que desespera
y yo, desesperación que tranquiliza.
Todo es confuso.

Cambias el ánimo de esto que siento
y en veces dudo
si eres la corresponsal de guerra
o el trozo de níquel
que fueron motivo y efecto
del insomnio y la obsesión
de dos microcosmos distintos
argentino y brasileño.

Aún así, nunca fuiste madrugada
no lo eres ahora,
ni lo serás mañana
eres enfermedad colonial
tenue dictadura
que nos mantiene despiertos
creando por ti.

Ya padezco el buen mal de ellos
de Borges y de Coelho
y escasamente pronto
perderé la noción del tiempo
pensándote, repensándote
pensar sobre pensarte
y sólo así sabré que existo
Pronunciando tu nombre
el perdido, el desconocido,
el número cien recién descubierto
el nombre que me hace pensar
que no tienes nombre
y que te llaman de cien maneras.

Tienes virtud de ser inolvidable
imprescindible en mis palabras
en mis pensamientos de sueño
en mis días, en mis noches
sustancia que no conoce lo efímero
voz que rebota en mis paredes internas
eco de fuego frío y líquido
así, percibiéndote como un todo
uno de estos días para mí
el Universo dejará de existir.

23/06/09

Casualidades Vectorianas 100

Tormenta eterna
que me da la espalda
camina indecisa
sabe que estoy allí
y no puedo alcanzarla.

En veces se detiene a llorar
ante murallas invisibles.
me ve de reojo
sabe que sigo allí
y cubre su cara intangible.

Caminamos a la misma velocidad
con permanente distancia
por eso no puedo alcanzar
el calor de la dubitativa deidad
mas aun así quiero correr
pero mis pies se vuelven de plomo.
y pareciera que se aleja más.

Pero por más que le implore
por mucho que grite
y desgarre mis cuerdas
no pasa que sólo me ignore.

Cuan recién nacido al desahuciado
reconozco que mis pretensiones
desde donde me encuentro
solo serán susurros prodigados
víctimas de sus cuentos
y debo estar aquí
perdiéndola aunque nunca la tuve
haciéndose daño, igual a mí
juega a morir y le quiero
aún siendo respuesta mentirosa
de agua seca que ignora,
mi agonía por ella.

Por que es ella
halo de luz
y yo no soy nada
es deseo de arena
de vapor, de humo
y de almohada.

Es nube inestable,
es viento ahogado
materia impalpable
rubro postergado.

Ella es caprichosa
una necia soñadora,
que va con tinta en las venas
escribiendo códigos
letras que matan y reviven
que ilusionan
y luego abandonan.

Es musa de mis oficios
distracción y vicio
escritora nocturna bipolar
que con un verso
hace caer edificios.

Es distorsión excelsa
de imagen consecutiva
que se vuelve en breves ratos
inmortal espectro prisionero
de mis parpados carceleros.

Es reticencia extraña
en mi pobreza retentiva
frustración que emana
por no poder hacer nada
siendo, estando, muriendo
cuando le veo lejana.

Sufrimiento insensato
tan dentro y fuera
me olvida y recuerda
es lo que quiere ser
a su fiel manera

Cambiante de rostro
pero misma mirada
emoción sin garantía
en una montaña rusa
con ilusión varada.

¡Cobarde sin riesgos!
así es, con heridas
en el transcurso natural
no se espera salir ileso
también se aprende sufriendo.

Aún así seguiré inventando
sobre contradicciones
sobre cielos y soles
que mueven y transforman
la existente realidad
por sus ensoñaciones.

Seguirán los eslabones invisibles
que me ataron a conciencia
llevándome a una entrega
de aspecto hilemorfista
si es que duermo en el error
y no en el sueño fúgido
de mi ceguera egoísta.

16/06/09

Medrosía

“Todo el mundo cabe en una esfera”.
Jorge Luis Borges

El aleph le liberó.
Corría por las calles, gritaba la libertad y su desdicha. Se sintió en su interior, se puso en contacto consigo. No quería desperdiciar el momento, no ahora, su primer día de libertad. La vida se le vino como una ola encima y pudo enfrentarla por primera vez. No temió, no se desesperó como antes, sin embargo de sus ojos brotaban las lágrimas de la fuerza que hacía al gritar. La lluvia de noviembre entraba por su boca y la tragaba como si nunca hubiese tenido la lengua húmeda. Con las mejillas enlodadas, el cuello inflamado y las venas azulinas de su frente llenó de alaridos las alcantarillas.
Ya no importaba nada, pues no había nada ni antes ni después de su existencia. Si moría tenía la seguridad que sería un acto placentero, el único que tendría después de escuchar el eco de su voz resonando en su propio cuerpo. Llovió como nunca antes lo hubiese sentido en los parpados. Ahora entendía, ahora podía ver sin darse de topes contra las mentiras que leía en todas esas páginas que se impregnaban del olor de sus manos. Mas le agradecía a los libros la cercanía del dolor y la supervivencia misma.
Casi desvanece, allí, sin nada. Sintiéndose una migaja que se hinchaba con el agua de las canaletas. Fue así que se desnudó por dentro acariciando la locura de las flores, entonces, cuando una de éstas le comprendió, perteneció a la realidad.
Ya no observa el mundo desde todos sus ángulos, hoy simplemente es parte del mundo, hoy sólo respira. Hoy sabe aceptarse y sabe que es eso el principio de la libertad.

01/05/09

Después de todo

Casualidades Vectorianas

Muy a menudo solemos vivir al día, en ese día común y corriente en el que realizamos la jornada con una mecánica que nos mantiene desconectados para percatarnos de lo monótono que podemos ser, casa-trabajo-casa o casa-escuela-casa; todo es repetitivo, nada perturba nuestro microcosmos, amamos lo que nos dicen que tenemos que amar y odiamos lo que nos dicen que tenemos que odiar. Todo está hecho, todo está dicho, como si existiese un manual de instrucciones para vivir, mas no para aprender a vivir. Pero qué sucede cuando algo nos desvía de nuestra línea monótona, nos llenamos de estrés y aunque sepamos manejar la situación lo hacemos con fatiga; y es tan común llamar a la monotonía paz, como sí estar enajenados a un trabajo con un sueldo regular que apenas nos libra de las deudas semanales fuera paz o en ocasiones, en las míseras vacaciones cuando salimos a buscarla en otros lados, en las distracciones, pero sí la paz no está en el ambiente, no está en los escenarios que construimos alrededor, la paz no está en las acciones o en dejar de hacer algo, que al final de cuentas también es acción.

La paz, la verdadera paz, la tenemos que encontrar dentro de nosotros mismos. Es como el insistente budista que intenta buscar a buda en la práctica búdica, en la naturaleza de las cosas, o incluso lo podrá buscar en otros budistas, en todos lados menos en el más importante: en él mismo. El buda se encuentra en uno mismo, no podemos ver el buda ajeno por que es personal, tú tienes tu buda y yo tengo mi buda y por lo tanto no serán iguales.

Eso ocurre de igual manera con la paz, aunque de vacaciones visitemos una playa del caribe, nos hospedemos en un hotel de cinco estrellas y con servicio de spa, no encontraremos la paz por que regresaremos nuevamente a nuestro ciclo monótono. Tendremos únicamente una relajación momentánea, efímera, una distracción y nada más. En las urbes se puede encontrar paz, a pesar del tráfico, de sus monumentales edificios, de sus ruidos, sus olores y colores; usando como analogía una de las enseñanzas de Bodhidharma es que los oidos que no se aferran al sonido son también las puertas del zen.

Pero dejemos la paz atrás, y otra vez regresando a la jornada del día a día; recuerdo una escena de American Beauty, donde Ricky (un muchacho que siempre carga con su cámara de video) le enseña a Jane (su novia) un video donde aparece una bolsa blanca de plástico ‘bailando’ con el aire, él le dice que es una de las cosas más bellas que nunca había grabado, incluso una bolsa de plástico ordinaria ondeando al viento tiene una cierta suma de belleza, sólo depende de cómo la mires. Y luego dice algo así como: “ese fue el día en que me dí cuenta de que había una vida entera detrás de las cosas…”; lo que pasa aquí es que con el ritmo urbano muchas veces pasamos por alto los detalles, las diminutas y minúsculas cosas que complementan la vida como el eco de una palabra, un beso, la armonía que hace el cereal al chocar contra un plato de porcelana o el vapor que se desprende del cuerpo después de una ducha caliente o los deditos arrugados de un niño cuando se baña o dentro del microondas ver girar la salchicha que después comeré con mostaza, en fin, creo que a lo que la RAE llama nimiedades son como las detalladas pinceladas de una pintura neoclásica de Ingres o de algún mural surrealista de Diego Rivera, y a la vez, una pintura similar es como la vida, está llena de detalles, están allí y son estos, captemos o no captemos, partes de nuestra proyección inconsciente.

Walt Withman decía entre sus escritos que tenemos que aprender a ver la belleza de las cosas simples, pues de estas se pueden hacer grandes poesías; darse cuenta de eso es comenzar a eliminar el blanco y negro de los objetos, es darle un significado y cuestionarle un porqué de su existencia, aunque a veces no exista respuesta. Es cambiar de perspectiva sin cambiar de ángulo. Dentro de todo esto también entran las casualidades. Creo que cada persona es como un vector de desplazamiento donde existe tiempo y espacio vectorial disímiles al de otra persona. Supongamos que un individuo tiene un punto de aplicación al igual que un vector, un punto cero donde inicia, o sea el nacimiento, y el eje de su nacimiento lo colocamos como partida dentro de un espacio vectorial, tal espacio vectorial también seria individual e intervendrían una de las dos circunstancias: el lugar de nacimiento de la persona y/o el lugar donde se desenvuelve con otros vectores. Si bien, a un vector se le establece un sentido fijo y único, indicando con una flecha hacia que parte de la recta se dirigirá; con una persona no siempre sería así, puesto que al llegar a un estado de madurez el individuo puede hacerse cargo de su propio sentido, la toma de decisiones, sin embargo no lo establecerá, puesto que dicho sentido cambiaria debido a los eventos que se le efectúen directa (causal) e indirectamente (casual), lo que hará que estos influyan en diferentes grados sobre el punto donde se contiene su dirección, por lo tanto el sentido es vulnerable y los eventos indirectos ‘imprevisibles’.

Los vectores físicos tienen un módulo, estos indican el tamaño del vector, analógicamente el módulo de una persona es su edad, aquí el tiempo jugaría un papel importante en los vectores de la vida humana, pero no me referiré a él como la cuarta dimensión que describe Einstein en su teoría de la relatividad. Podemos decir que el espacio-tiempo son lineales, la diferencia entre el espacio y el tiempo es que éste último, en la física, es una ilusión. Pero en nuestra morfología, el cuerpo humano es un calendario. La edad en si, no es importante para la casualidad pero sí lo es el punto de origen de cada vector. El tiempo, en el punto de partida de los vectores jamás se podrá sincronizar, no todos nacemos a la misma hora, la misma fecha ni el mismo año. Ahora, una persona no es inerte pero se encuentra en medio del espacio y el tiempo. Para lo anterior, la magnitud física de un vector comprende entre otras cosas la velocidad y la aceleración, la primera como la distancia recorrida entre un extremo a otro sobre un periodo de tiempo. Si una persona mantuviera una velocidad constante en su vida, caería en la monotonía y para un vector, su movimiento sería rectilíneo. Esto es lo que explicaba en los primeros párrafos cuando dije que realizamos la jornada del día con una mecánica que nos mantiene desconectados de ver más allá de nuestro microcosmos. No digo que tengamos siempre que acelerar nuestro tiempo, pues eso significaría forzar las causas, pero si queremos romper la recta tendremos que aplicar ciertas aceleraciones, negativas para frenar o positivas para acelerar, esto es, marcar ritmos cuando se requiera.

Para los matemáticos, la casualidad no es más que un evento ‘n’, de esta manera la establece la probabilidad. Si una persona X se encuentra en un momento ‘n’, una circunstancia ‘n’ y un lugar ‘n’, y esta misma persona X tiene contacto por vez primera con una persona Y, cuál fue la probabilidad de que estas dos personas coincidieran en el mismo momento, lugar y circunstancia, qué fue lo que hizo que sus vectores se cruzaran, inconscientemente ellos lo provocaron, la toma de decisiones de ambos. Por que dudo mucho que sea al azar, ya que éste es aleatorio, lo que implicaría que estas dos personas aparecieran de la nada en el mismo momento, lugar y circunstancia, sin ninguna razón aparente que sea previa al evento ‘n’.

Quizás sea la única vez en sus vidas que estas personas X y Y se vean, quizás no. pero quedará marcado en menor o mayor grado dentro de sus respectivos espacios vectoriales, algo así como un chart o la ruta del metro de Madrid. Haz clic aquí

A veces no nos damos cuenta, de que existen o existirán en algún lugar, personas antípodas destinadas para nosotros. En ocasiones esas personas están más cerca de lo que no imaginamos, a lo mejor esas personas nos esperan, quieren que volteemos a verlas, pero nuevamente estamos sumergidos en el mismo pantano de un día en apuros, o peor aún, en la obsesión de un amor no correspondido, dices que eso no debería de importar, pero supongo que lo dices por que lo miras desde dentro de la obsesión, por fuera es otro panorama. Cuantos vectores no se habrán cruzado por el tuyo, por el mío, y los dejamos pasar en vez de tomarlos en posiciones paralelas. Personas con las cuales pudimos haber tenido no nada más una fuerte osmosis amistosa sino algo más a fin, como una relación sentimental.

Eso hace que conforme vayamos avanzando con el presente, la toma de decisiones hará que el futuro vaya cambiando; recuerdo nuevamente una película donde hablan de algo similar, es la segunda parte de la trilogía de Back to the future, donde el Dr. Brown le explica a Martin que pueden existir tiempos alternativos si viajas al pasado y modificas una acción, algo parecido como relata Bradbury en su cuento A sound of thunder, y que, una vez quedándose atrapado en el tiempo alterno, la historia que antes ya estaba ‘escrita’ se borra y se vuelve a escribir alternamente. Creo que estos son los ‘principios del hubiera’, pero mientras no se pueda viajar al pasado el hubiera no le consta a nadie. Los vectores irán cambiando de dirección y no pueden retroceder para modificar lo que sucedió. Es ese momento el que hace que nos lamentemos y queramos volver el tiempo hacia atrás, tristemente ese momento que de repente nos ilumina llega muy tarde, haciéndonos dar de topes contra la primera pared que vemos.

Por qué no dedicar unos cuantos minutos del día a reflexionar sobre lo que sucede sobre nosotros, unos cinco minutos podrían ser suficientes, por la mañana de un fin de semana mientras abrimos los ojos y aún no nos levantamos de la cama, esas ocasiones en que nos quedamos un rato boca arriba contemplando las figuritas que se forman en el techo mientras va avanzando la mañana, o por la noche antes de irse a dormir, para los que sufrimos de insomnio eso es más sencillo, ya que nos damos vueltas en la cama pensando que es lo que nos perturba. Tenemos que aprender a ver más allá de nuestro microcosmo, darle un significado a los objetos y más todavía, a las personas que se cruzan por nosotros, sea por casualidad o no, prestándoles la debida atención podremos llegar a una interpretación del presente, únicamente estudiando el pasado comprenderemos lo que nos pasa tanto por dentro como por fuera.

La historia en si es una huella digital, mejor dicho un currículum vitae en el cual están registrados todos los lugares y procesos por donde hemos pasado. Según Marx “todo está en constante movimiento”, y es cierto, todo se convierte en un gran chart.

Como en el caso de los investigadores de la historia universal, no podríamos gobernar un país o enjuiciar a una persona si no conocemos su historial, no conseguiríamos entender una crisis económica o un golpe de Estado sin antes haber estudiado los antecedentes que nos colocaron en tal situación caótica. De allí la importancia de la historia en el presente.

Diálogos en Modena

Tengo ganas de escribir,
y tengo meses que no lo hago
le pregunto si esto es vivir
con un sentimiento vago.

Me han dicho que mi poesía
es arcaica y no moderna
como el coche que ayer traía
por las calles de Modena.

¿Me recuerda señora?
hace más de un año no pasó
sus recuerdos mi razón añora
los ejes que el viento no trazó.

-Modena no cambia, ¿verdad?
-No lo sé, usted me responde
-Quiero decir, todo sigue igual.
-Quizás sí, el tiempo repone.

-¿Qué pretende esta noche hacer?
-Dormir, eso es claro.
-¿Dormir? ¿No quiere mejor volver?
-¿A donde? ¿Al lago?

¡Señora, señora, señora!
¡Usted no entiende! ¡Al lago no!
Conmigo, ahora.
No se ría, qué dice, ¿No?

Casualidades Vectorianas 11

Sígueme, para hacer de tu vida
Algo más que poesía
Cuando por continentes de sal
Cruzo de tu mano una estampida
Pues eres tú el motor de mi osadía.

30/04/09

Usted, Complejo universo [24]

Monólogos en medio de la locura


Jamás me cansaré de usted
ni de su recuerdo en los azules,
límites que puedo romper
y guardar el cielo en los baúles.

“¡Suficiente!” esa palabra no existe,
cuando el corazón un agujero tiene,
del tamaño del sol sin llene.

¡Rayos! ¡Le extraño todavía!
¡Pero buscarle no está en mis manos!
Está en mi alma junto a la vía
De un tren que no sé si llegará en mil años.

Quiero volver
pero no tengo pretextos para hacerlo,
sólo uno que no me atrevo,
que me avergüenza si lo intento
y me llenaría de culpa si lo compruebo
¡De culpa! ¡Sí!
Por que fue maldito ese doloroso extrañar,
de tenerle al lado mío
y no poder con mi respiro tocar,
su rostro humedecido en brío.

Hasta ahora, creo que me he confundido
no le puedo extrañar si no le tuve
le deseo en ese caso híbrido
en dos cuerpos físico y psíquico
le tuve, le extraño
no le tengo, le deseo
¡Rayos! Qué me pasa
divago otra vez
qué no miras, me estoy perdiendo
le tuteo
le hablo de nubes
¡no, no es cierto!
Pierdo la rima ¡Eso es!
No, no creo, hay algo más
¡Pero qué es!
Aquí lo tengo en los carbones
de estos lápices,
fuentes de confusiones,
de duda y frustraciones,
sin señales de ostensiones
y rica en maldiciones.
Ya más no se me ocurre,
me contradigo.
Y pensar que le volveré a ver,
me aterran por dentro
estos nervios ante mi reacción.
Pero espero ese momento
por más frenados que estén mis sentimientos,
para que de nuevo la vida
me recuerde el lamento
de mi locura afligida,
pero no importa,
Venderé mi alma (si es que la tuve)
al viento para que roce su perfume
en los susurros de octubre
y le transporte a los ayeres
cuando quise verle con las manos
que temblorosas y torpes
pasearon por sus sienes.

Le imploro a su recuerdo
que se quede conmigo,
que me atormente en mis ratos libres si quiere
y me visite por las noches siempre.

Invito a su sombra a rondar por los pasillos
en mis venas ya sin tránsito,
de mi sangre en sus ladrillos,
que ya no escurren, que están secas!
Por que nunca tuve sangre en las venas.

Usted pensará que no tengo los papeles
de mi propio juicio, y es cierto,
los olvidé en los anaqueles
de mi propio desierto.

25/04/09

Usted, Complejo universo [12]

Usted se me llevó en los sueños
El sentido del motivo
La curiosidad por la curiosidad
Y no existe pensamiento instintivo
Que borre de la piel la tempestad
Tampoco animal inofensivo
Que sufra toda la eternidad.

Los niños juegan, no pasa nada
El mundo externo quema el sentido
Y deja del día la madrugada.

Usted se me llevó en los sueños
la tranquilidad de mis versos,
ahora siendo victima de mi propio reflejo
describo mi pasión en cuartetos perversos.

Lloro, es cierto, y desvanece el cielo
por que en el todo, cerca le siento
que hasta venzo mis propios miedos.

Casualidades Vectorianas 10

Devo ignorare la tua presenza
para evitar mi agonía.
Anche mi porto la tua essenza
muy cerca a la mía.

No supiste una cosa cierta
avevo potuto donare a te la mia anima.
Inmensa puerta que abierta
con la quale hai inserito bravissima.

E per te, avevo potuto lottare
contra tus raíces y el mundo.
Lontano, verso il nostro mare
llegaria mi barco errabundo.
Adesso, adesso non c'è tempo.

Casualidades Vectorianas 1

Deseo alcanzarte, tocarte
navegar con la luz apagada
nadar en las estelas de olores
respirarte, que seas filtro de aire
para mi nariz helada.

Deseo sentir el aire que exhalas
y ser lo que tú inhalas
convierte en mi veneno tu ausencia
que quiero morir, cuando no estás
eres antídoto entonces cuando llegas.

Deseo apretarte, apretarte contra mí
que explotemos desde adentro
como cohete en el viento
por que quiero pertenecer a ti
al menos que me lo impida el tiempo.

Ya lo sé niña, espero que no te importe
que jamás podré de tu vientre ser
campesina que lo cultive de mí
sin embargo, eso no me frustra
pues te adoro sin conocer el fin.

Hay un universo en tus ojos
no sé, no lo entiendo
por que existe algo
algo en tus labios rojos
y por lo cual sigo viviendo.

20/04/09

Gumption


video

19/04/09

Dejará de serlo


Hoy he tocado una puerta y allí dentro hace frío. Pero se quita poco después.

18/04/09

San Cortés (Parte uno)

La verdad no sé como debería de empezar o si realmente debería empezar, no tengo ganas de escribir sobre esto y sin embargo escribo. Pero no tengo ganas, tengo frío, frío en el pie derecho por que perdí mi calcetín amarillo. Calcetín que una vez compré en Target junto con su otro compañero, por que los compré, no sé, aquella vez sólo visitaba Target con la necia esperanza de encontrar Pink Moon de Nick Drake, por qué, por qué me gusta Nick Drake, por qué en Target, no sé; ese día compré mi computadora, no en Target por supuesto, en otro lugar que ahorita no recuerdo el nombre. Coloqué mi computadora sobre madera de pícea, por qué de pícea, no sé, así se le ocurrió al fabricante del mueble y a los antiguos dueños de esta casa. La pícea no es una madera muy común, bueno sí, pero no para un escritorio. Mi tío Flavio conservaba el piano de mi abuela, ¿recuerdas el piano? Era de pícea, ¿recuerdas a mi abuela? ¿No? que importa, ella era la que solía tener sexo con el rejoneador ¿recuerdas al rejoneador? El de Navarra, el que se murió por pendejo, sí, el que se cayó del caballo y luego un toro lo sacudió como trapo por sus cuernos ¿ya lo recuerdas? ¿no? pero sí conociste a Víctor y a Luis, los hermanos Mendoza, el seminarista y el coronel, pues mi abuela se cogía a Víctor todas las mañanas sobre la pileta de la sacristía, no me preguntes que es una pileta, no iré en este momento por el diccionario sólo para saber qué escribió la R.A.E. para definir pileta, lo de la pileta me lo contó mi primo David, supongo que en todas las sacristías hay piletas o por lo menos en esa sí hubo; ¿en qué estaba? ah sí, en las cogederas de mi abuela con el párroco ¿o con el sacristán? No, espera, ya recordé, era con Víctor el seminarista, pero supongo que a los otros dos también se los echó, era bien cabrona mi abuela. Los fines de semana se los dedicaba a Luis, el hermano mayor de Víctor, el coronel manco que en lugar de mano tenía una pistola incrustada en el brazo izquierdo.

Al coronel lo conoció un domingo en la entrada de la iglesia, mi abuela regañaba a un monaguillo berrinchudo que resultó ser hijo del coronel Mendoza, así se conocieron, poco después mi abuela descubrió que el coronel y el seminarista eran hermanos, lo supo un día en el cuartel, mientras estaba en la hamaca con Luis y es que ambos hermanos tenían el mismo lunar en forma de mosca en el abdomen, pero a mi abuela no le importó, una década más tarde los dos habrían de morir asesinados el mismo día, al mismo tiempo pero en diferente lugar.
Víctor, quien después de haberse convertido en sacerdote convenció al obispo para que lo dejase seguir en la parroquia de San Cortés, el pueblo olvidado por el viento donde nacieron él y su hermano el coronel.
Una mañana, Víctor se encontraba en el patio de la iglesia, mientras un catequista hacía sonar las campanas para anunciar la misa matutina, un pedazo de metal se abría paso en el cráneo del sacerdote, nunca se supo quién lo mató ni por qué.

Por otra parte, mi abuelo estaba loco, podía pasar meses encerrado en su taller de orfebrería haciendo de todo menos figuritas de plata, en aquellos tiempos estaba en su etapa de “quiero ser cartógrafo” y les compró a unos gitanos que iban de paso por San Cortés, las bitácoras de viaje de un tal navegante genovés apellidado Colombo, mi abuelo pasó largas temporadas estudiando las bitácoras de dicho navegante y sus valientes batallas contra un calamar gigante que le siguió desde España hasta Cuba. Colombo narraba su travesía por el Atlántico, las tormentas, los piratas, los barriles de aceite, sus hombres de confianza e Irene, una sirena de hielo que conoció una vez que andaba perdido en el ártico y de la cual quedó hipnotizado por su canto, dicen algunas biografías que el navegante estuvo tan enamorado de la sirena que todas las noches hacía usar a sus tripulantes unos pequeños tapones de migajón dentro de los oídos para que nadie más se enamorara con el canto de Irene. Ningún marinero entendía por que él la nombraba Irene, si las sirenas no hablan, no pudo haberle dicho su nombre, quizás él la bautizó así, pero Colombo sólo se defendía diciendo que durante una tormenta el viento se lo dijo; por las tardes él le esperaba en estribor, tan pronto oscurecía, ella se dejaba ver entre las primeras telas diáfanas del mar y él le arrojaba semillas de girasol, pues pensaba que sólo así se podía unir la vida terrestre con la marítima. Una noche, Irene fue asesinada por Cecilia, la hija del calamar gigante que una vez Colombo y sus hombres vencieron. Luego de eso, El navegante cayó en fiebre al ver como Cecilia había incrustado violentamente a Irene como mascarón en la proa. Debido a esto, la carabela entera se congeló repelando los rayos del sol, quedando atrapada en la media noche del frío ártico; únicamente retirando el cadáver de la sirena, el barco podría dejar de ser un témpano, pero fue imposible, cada hombre que tocaba su cuerpo instantáneamente se convertía en hielo. Sin embargo pudieron dirigir la embarcación hacia el puerto más cercano y al cabo de unos meses se aproximaban al norte de Noruega. Durante el trayecto, Colombo moría, pero se negaba a pisar tierra y es que cada vez que se acercaban más al continente, los trémulos febriles del navegante se agravaban. Quería seguir en el mar a bordo de su barco, si moría, quería morir cerca de la proa, cerca de Irene.
Cuando llegaron a Noruega, un frágil Colombo alucinaba con el canto de la sirena, ella le llamaba cuando el ministro de marina del puerto se decidió a hundir la carabela. Fue entonces cuando los océanos se tiñeron de colores cálidos, y emergieron girasoles a la superficie para después abrazar la tierra, el agua se abrió camino en los continentes formándose lo que ahora conocemos como ríos; así el agua del ártico llegó hasta la ventana de la habitación donde moría Colombo, para tomarlo entre sus brazos y rescatarlo del resto de los hombres. En ese momento el navegante murió y durante dos minutos, la humanidad entera escuchó, a través de los girasoles, el canto de Irene…

Entre sus lecturas, mi abuelo ni se imaginaba que diez años después, mi abuela sería la viuda del coronel Mendoza. Y aunque en todo San Cortés se hablaba de las aventuras de mi abuela, a mi abuelo ni le importaba, pues de todas formas rara vez llegaban esos rumores al taller de orfebrería.

Continuará…

31/03/09

Marfan Vol. 2

23/03/09

Macros



17/03/09

Mi versión de New York, 1991

16/03/09

A través de las ventanas


15/03/09

Sono io


Humberto Rangel (dos años atrás): "Entre fotógrafos no se toman fotos."

Julio Romero (hace un mes): "¿Quién dijo eso?"

Rosa H. Beltrán (la semana pasada): "Muy bien, ya tienes tu primera foto como fotógrafa"

Yo: "WTF?".

13/03/09

¿Sabes dónde estás?

11/03/09

Marfan


Tu destino era ser Uno de cada Diez mil.

Dragones de humo



03/03/09

Sound of silence




24/02/09

Sé que te gusta el color verde...




11/02/09

Darkroom


Hola
Hace más de un año que llevé fotografía en la escuela de artes, no tengo ni la mas remota idea de porqué me interesé en ello, pero entré al curso y mi primer profe de foto fue Humberto Rangel, un profesor que no se pudo aprender mi nombre hasta después de un semestre, según él que porqué casi no hablo en clase, es cierto, ¿para qué? yo sólo me maravillaba con las miles de técnicas que existen para tomar una foto. Pero cuando tuve mi primera cámara chila (según yo), una Canon EOS Rebel K2, mis deditos desmadrosos casi se murieron por picarle a todos los botones y funciones que esta tenía, que si en manual o en automático, con velocidades bajas para barridos y altas para congelar movimientos, con el diafragma muy abierto para mucha luz o casi cerrado para poca.
Con mis primeros rollos hice un cagadero, tengo que aclarar que mi cámara es análoga y me siento muy orgullosa de que lo sea, y si digo que hice un cagadero es porque en verdad lo hice, ya que las velocidades y aperturas del diafragma me las pasee por el arco del triunfo, yo sólo quería tomar fotos que salieran bien con el mínimo esfuerzo y el exposímetro no más no quería ser mi amigo. Es por eso que mis primeras fotos salieron quemadas y de la película únicamente se lograban salvar como cuatro imágenes cuando mucho.
Por los huevos que no tengo juro que nunca pedí ayuda, ni a mis compañeros ni a mi profesor, al cual después de un mes se le había acabado la paciencia para conmigo y todavía seguía sin aprenderse mi nombre. Pero eso no me importó, solita comencé a ganarme al exposímetro y a dominar las fórmulas rompebolas de la fotografía, el secreto para los principiantes que hacen un cagadero: has lo que te marca el exposímetro.

Fue en ese momento en el que comprendí que sin esa madrecita con una rayita entre + y - mi futura y prometedora carrera de fotógrafa para la revista Vanity Fair estaría frustrada y Annie Leibovitz jamás se enamoraría de mí, si es que para entonces sigue viva, claro.

Pero en fin, lo mejor del curso era trabajar en el cuarto oscuro, no hay cosa más excitante que un cuarto oscuro que esté lleno de tipas buenas. Se puede así como que no queriendo rozar a alguien que valga la pena, pero como tengo una fucking suerte, tipas buenas en mi salón no había ni una, ni una sola, puras abuelitas y fulanitos emos. Así es, por eso no tenía sentido hablar en clase, ¿para qué? ¿para hablar de menopausia o de lo triste que es la vida? No no no.

Bueno, mentí, si había una tipa buena, no recuerdo su nombre, pero era algo gótica y eso pues no fue impedimento para mí, pero como que nos encontrábamos en un tira y afloja, aunque después me eché para atrás cuando mire unas fotos suyas que le habían sobrado en un rollo donde venían mas fotos de las prácticas, ¿qué porqué me eche para atrás? Por que en la mayoría de las imágenes aparecían fulanas vestidas de vampiritas [por cierto muy buenas] que entre ellas se flagelaban, sadomasoquistas pues. Fue así que llegué a la conclusión de que la tipa gótica estaba bastante loca como para mí. Pero aun así la seguí viendo un rato mas después del mentado curso, pues la tipa iba a la misma facultad que yo y siempre me la topaba. Y recordándolo bien, no fue la única gótica que quiso algo conmigo, y eso es algo que aun no termino por comprender, siendo yo la típica estudiante matadilla de lentes, con principios de calvicie y que tiene un blog donde escribe puras mamadas, no lo entiendo.



07/02/09

He vuelto

Hola,

Resulta que el martes pasado regresé a la escuela después de mi desesperada y ansiosa necesidad de convivencia, lo digo así por que es la primera vez que he sentido las vacaciones más largas y aburridas de mi innecesaria existencia. Y si no hubiera sido por el inter que tomé con mi maestro y apreciado amigo Mario Bogarín, hubiese aparecido mi nombre en los encabezados de los periódicos locales por que me hubiese dado un tiro. Jajaja está bien, está bien, lo del encabezado es una exageración mía ¿Ya? ¿Contentos?
Proseguiré, estas vacaciones estuve un rato en San Diego y por poco me voy a Guanajuato, ya que me invitó mi primo, pero cuando me dijo que nos iríamos en autobús me dije "nel, no estoy tan pobre como para soportar el estreñimiento total después de un tedioso día de camino, pero tampoco tan rica como para pagar un avión" el caso es que le propuse a mi primo que siempre sí iría pero tomando un vuelo hasta Guadalajara, ya estando allá lo esperaría con mis tías, pero no le pareció la idea y me llamó fresa sangrona, al poco rato me dijo que sí, pero que llegando a Guanajuato me quedaría en casa de mis bisabuelos mientras él se iba una semana a Veracruz a internarse en la selva para luego regresar e irnos a turistear por la Alhóndiga de granaditas, el teatro Juárez y las callejoneadas. Le contesté que pura madre me quedaba a dormir en la casa puti-embrujada de mis bisabuelos, me invitó entonces a Veracruz pero la idea de subir caminando durante cuatro horas un cerro no me latió mucho que digamos, aunque por poco me convence cuando mencionó que allá las mujeres se bañan desnudas en los ríos, admito que una y mil escenas se recrearon en mi mente.

El pedo es que por fin se acabaron mis vacaciones y para mi mala suerte estuve como somnolienta desorientada el primer día de clases, mi cuerpo no respondía del todo bien a las ganas que me guardé durante dos largos meses por entrar a la escuela. Es por esto que el primer día fue un fiasco que espero olvidar, aunque no del todo porque también tuvo sus momentos lindos.

Pero regresando al tema de Guanajuato, mi primo se terminó yendo solo y aún no regresa, la semana pasada tuve noticias de él, dice que se fracturó una pierna cuando descendía de la montaña y que además de eso, allá arriba se contagió de varicela y en estos momentos está guardando reposo en la casa de mis bisabuelos mientras escucha voces y mira siluetas en las madrugadas. Pobre de mi primo, no se puede regresar por que se traería el virus para acá y en mi familia a nadie le ha dado.

29/01/09

Atrocidades

Hola,

Verano. Domingo por la tarde y el rojo de la publicidad hacía una reacción química en el cerebro de cada persona presente para poder ser percibido y luego para influir en el consumo excitante de la misma; el rojo siempre predominó, en los labios, en la ropa, en los claveles, en una muleta, en el mango de un estoque y luego... luego este color terminaba derramado sobre el polvoriento ruedo de una plaza de concreto que después de algunos años fue pintada de rojo.

Pero regresemos nuevamente, es domingo por la tarde y alguien se esconde detrás de una gran pilastra, se esconde para hablar por teléfono con su hija.

- ¿Ya estás lista?
- Sí, ya.
- Voy para allá.

Los noventas transcurrían muy lento y los fines de semana aún más, la verdad es que los noventas no tuvieron nada de especial, aunque mi infancia pertenece a ellos, a los noventas. Cada domingo, mi padre me llevaba a las corridas, y mi pregunta nunca fue qué se hace en las corridas de toros, la pregunta era qué hago yo en ellas. No puedo decir que me gustaban, pero tampoco las aborrecía, las corridas me salvaron de reprobar año en la primaria y todo por que mi profesor era un macho aficionado al cual mi papá le conseguía pases gratis. Supongo que me mantuve en una posición neutral durante todas las lidias que llegué a presenciar, y sí, es un acto muy sanguinario de principio a fin. Pero allí estaba yo, en palcos o en tendido, siguiendo con la mirada al señor que vendía algodón de azúcar y que se paseaba por toda la plaza menos por donde estaba yo, lo odié por eso.
Recuerdo también que me atascaba los pulmones entre la densidad del humo de los fumadores, entre esa nube grisácea que flotaba a la altura de mis narices y la cual me restaba visibilidad para observar las verónicas que hacía algún torero nalgón, detesté el cigarro y envidié a los toreros por sus buenas nalgas.
Al final venían los pañuelos blancos que se extendían cuando la gente según su criterio consideraba una buena faena, y cuando al torero le daban una o dos orejas, se escuchaba una banda que tocaba un pasodoble pegajoso llamado El Dos Negro.

En fin, podría en estos momentos estar en contra de la tauromaquia, de hecho no me he parado en una plaza de toros desde hace más de cinco años, podría yo pensar que es un acto cruel hacía los animales, por que en verdad lo es y estoy en contra. Pero jamás podré olvidar cuando vi a mi papá torear o la primera vez que pisé el ruedo con un capote en manos, la emoción en aquel entonces de conocer a Pablo Hermoso de Mendoza o a Eulalio López 'El Zotoluco' y también disfrutar viendo la decepción del público ante Julián López 'El Juli'.

Y no, no sé mucho de corridas, sólo lo que recuerdo.

17/01/09

Así me tienes


09/01/09

Citizen Kane (1941)

Citizen Kane (1941)

Director: Orson Welles

Hola,

La primera vez que vi esta película fue hace unos meses en la clase de Lenguaje de las imágenes en movimiento, y supe desde un principio que se volvería una de mis películas favoritas, esas que me hacen llorar como nena sentimentaloide y no precisamente por que la historia sea un drama corta-venas, pero en fin, eso lo contaré en otra ocasión; Citizen Kane me pareció excelente, y como anteriormente había leído en unas criticas: cambió la forma de hacer cine, me parece que innovó el lenguaje de las imágenes en movimiento, por que como lo noté, Welles jugó bastante con los efectos de cámara, que por cierto tiene muchos, trabajó muy bien los ángulos, fue majestuosa la profundidad de campo, los encuadres, el equilibrio o donde recae el peso visual dentro del cuadro, sino hubiese sabido que esta película se estrenó a principios de los 40’s me hubiese ido convencida de que es más nueva de lo que parece y esto es hablando únicamente de tecnicismos, por que la historia de Charles Foster Kane, el personaje principal, es muy enriquecedora en cuanto a valores, ya que es todo un seguimiento de su vida a modo de flashbacks ajenos a él, aunando su crecimiento como individuo y su evolución psicológica. De esta manera y tomando en cuenta lo anterior, segmentaría la historia en tres actos:
El primero marcado por la inocencia de un pequeño Kane inquieto como cualquier niño, pero aun así vemos como por vez primera experimenta el temor, la incertidumbre incluso, cuando no puede comprender la decisión que tomaban sus padres por el bienestar de su futuro. Un abandono al final de cuentas y un drástico giro en su formación.
En el siguiente acto nos encontramos con una sobrecarga de energía de un Kane joven, de un niño exitoso tomando el control de un periódico que es leído por todo Estados Unidos y todavía así seguimos notando la inocencia de sus primeros años y que, además, podemos presumir la magnitud de la humildad con la que se crea una presencia para hacer cambios o creer que hará cambios en el entorno.
Por último, el lente capta a un viejo millonario que es reconocido donde quiera que vaya, y no nada más en el ámbito periodístico es una celebridad, sino también en el del entretenimiento, pero está cansado de eso, pareciera que ha perdido su esencia optimista, está asqueado por que ya conoció el mundo y ahora le harta, ya no hay inocencia ni humildad pero tiene una pequeña obsesión, coleccionar esculturas, las compra todas inclusive a las vivientes, cayendo en el materialismo por que intenta mantenerlas junto a él sin darse cuenta que las trata como objetos. Y es así como las personas comienzan a alejarse quedándole sólo sus sirvientes.
Llega al final de sus días un Kane solitario, pero las luces de un proyector cinematográfico lanzan una de las escenas mayúsculamente entrañable en la historia del cine, en la mía y en la de muchos. Es la escena donde se le da el valor a un objeto por su significado, no por lo monetario, ese choque emocional que te hace recordar que fuiste niño. Y es que si consideramos que el tiempo existe y es lineal, podemos decir que la vida de un hombre es una línea tal cual, puesto que comienza en la infancia y termina en la vejez, pero qué es lo que sucede cuando esta línea se dobla hasta el punto de querer tocar ambos extremos entre si, ese es el choque emocional que mencioné atrás, y digo choque por que dos ‘cuerpos’ no pueden ocupar el mismo espacio, no se pueden fundir de un golpe. Por ello creo que Citizen Kane posee un impactante cierre de ciclo entre la infancia y la vejez poco antes de la muerte.

05/01/09

Transoceánica




extraño método
de ahogar la sed, aquí,
lejos de tu lágrima.

01/01/09

Obsesiones temporales

Fire in the sky es una de las películas noventeras de sci-fi que me han mantenido entretenida durante la última semana, he aquí una de las mejores escenas:

Alien abduction: Incident in like county

Hola,

Alien abduction: Incident in like county fue un falso documental que marcó la última fase de mi infancia, puesto que la primera vez que la vi me hicieron creer que la trama entera era cierta incluyendo a toda la familia McPherson como personas reales y no actores, obviamente me lo creí. Gracias a esa película fui objeto de variados rituales propios de católicos extremistas, un ejemplo de eso era mi abuela materna y sus intentos por curarme de espanto, cosa que me horrorizaba aún más cuando me tumbaba sobre la cama y me rociaba con agua bendita mientras rezaba no sé qué rayos, lo que no entiendo es cuál reacción esperaba de mí si nunca se me ha dado por hablar lenguas muertas y mucho menos por torcer el cuello como si fuera inmune a la tortícolis. Pero me estoy desviando del tema.

Como decía al principio, Alien abduction marcó mi infancia en el 98, año en que apareció supuestamente una cinta de vídeo en casa de los McPherson, dicha cinta narraba, en el día de acción de gracias, los últimos momentos de una familia tras defenderse en su propia casa de seres extraterrestres; conforme iba avanzando el supuesto vídeo casero, distintas entrevistas a “expertos en la materia” iban apareciendo intentando dar explicaciones de la veracidad de la cinta y del comportamiento de los miembros de la familia ante tal suceso.

Investigando un poco en Internet supe que esta película no se exhibió en las salas de cine, sino que fue transmitida por televisión en distintos países, caso contrario a la película de The Blair Witch Project que fue estrenada un año antes que Alien abduction; pero si bien estas dos no manejan la misma temática, ambas sí causaron el mismo tipo de controversia, ya que se desarrollaron intencionalmente leyendas sobre que ambas historias fueron hechos reales grabados al momento en que ocurrieron. Pero con Alien abduction las cosas se pusieron más interesantes cuando los ufólogos de cada país antes de comenzar a transmitir la película, sin titubear la presentaban como verídica, lo mismo sucedió algunos años atrás con el famoso vídeo que también marcó mi infancia: Alien autopsy, el cual resultó ser el mayor fraude en la historia de la ufología luego que se demostrase el montaje realizado por la película homónima del 2006, que intenta recrear con humorismo la historia de los dos ingleses que fueron capaces de sostener durante años una mentira ante la seudo ciencia más comercializada de los últimos tiempos.

Actualmente sabemos que Alien abduction sí tuvo un director y un guionista llamado Dean Alioto, que contrataron actores poco reconocidos que igual no eran muy buenos pero que supieron defender su papel bastante bien para darle realismo a la desesperación humana. Y es que es el realismo lo que hace aterrorizantemente magnifica a esta película, pues es en transmitir y provocar al espectador donde recae la maestría para hacer cine de terror y ciencia ficción, debido a esto me sorprendió el hecho de que es nula en efectos especiales, ¡no los tiene! y por lo tanto sería una grosería compararla con la basura que fue Cloverfield, considerando que en lo personal, Cloverfield la clasifiqué inmediatamente como película chafa típica cuando supe que el punto de desastre sería Nueva York.

Finalmente hace unos días, después de diez años la vi por segunda ocasión, pero esta vez sabiendo que el argumento era falso, por lo que llegué a la conclusión de que saber esto de nada sirve, ya que sin exagerar, Alien abduction: Incident in like county me siguió dando miedo como la primera vez.

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21/12/08

Tonterías mías

Hola


Creo que lo único que le veo de útil a la navidad (aparte de los regalos, wiiii arriba la mercadotecnia y el consumismo!!!), es que la extensiones del pino me pueden servir para conectar mi compu cuando no encuentro enchufes disponibles en la sala.

N
ótese mi fetichismo hacia mis Vans café, ja! el dibujo podrá ser un asco, pero mis Vans me quedaron bien chingones.

Ok s
í, lo admito, estoy de ociosa :)

18/12/08

Inaugurando...

Luces y fhashes por todos lados...



Flassssshhhhh



Flassssshhhhh


Kristin Dos Santos: -Ryan! Ryan! me escuchas? yes? ok; estamous aquí ammm... emocionadous per conocer to ammm...(Kristin intentando hablar español y rascandose la nuca).


Se abre la puerta de la limousine...


[Redoble de tambores de la 20th Century Fox]


Abriéndose paso entre la alfombra roja...



Flassssshhhhh



Flassssshhhhh



ALTO!!!


AAAAAAAAALTO!

No quiero nada de eso.

Celebraré la inauguración de mi nuevo blog a mi mero estilo.

¡Que se abran las reservas de champagne!!! he dicho!


pffff tengo un staff deficiente ¬ ¬


Bienvenidos :)